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miércoles, 6 de julio de 2011

¡Peligro, que viene el Papa!

Campaña de CNT-AIT Madrid contra la Jornada Mundial de la Juventud 2011

Este próximo mes de agosto, el Papa Benedicto XVI visita Madrid. No nos resulta grata esta visita por varios motivos: en primer lugar, este viaje va a suponer un gasto para los madrileños   que,   sin   haber   sido   preguntados,   cederemos   espacios   e   infraestructuras públicas para usos privados en condiciones privilegiadas a las que no podemos acceder otras asociaciones u organizaciones.

Por otro lado, el Papa es el máximo jerarca de una organización religiosa cuya historia está llena de crímenes y por la que sentimos un fuerte rechazo. Enemiga de la justicia social y del progreso humano, esta institución también es enemiga de la igualdad social (y   entre   hombres   y   mujeres),   del   pensamiento crítico,   de   la   libertad   sexual,   del humanismo, etc.

No   podemos   dejar   a   un   lado   un   aspecto   fundamental,   no   relacionado   con   el   Papa Benedicto XVI o con la Iglesia Católica Apostólica y Romana, sino con las religiones en sí mismas: ese aspecto es la crítica a una superstición que somete al ser humano a una voluntad superior, creadora y primigenia. Dicho sometimiento supone una negación del ser humano como ser libre.

1. ¡Peligro, que viene el Papa!/ La crisis no llega al Vaticano
La crisis causada por la banca y que estamos pagando los trabajadores no afecta a la Iglesia Católica. O al menos eso parece, porque de otro modo es injustificable el gasto que va a suponer la Jornada Mundial de la Juventud. A través de un periódico­empresa cualquiera podemos observar que se está manejando un presupuesto de 47 a 54 millones de euros en esta jornada. Pero en estos cálculos no aparece lo que tienen que pagar los madrileños   por  este   acontecimiento:  el   presupuesto   para   “seguridad”   pagado   por  los madrileños,   la   limpieza   pagada   por   los   madrileños,   la   cesión   gratuita   del   Paseo   de Recoletos,   la   plaza   de   Cibeles,   la   sede   del   ayuntamiento,   el   aeródromo   de   Cuatro Vientos, el Palacio de Congresos o el Palacio de los Deportes; descuentos especiales en los transportes públicos para los asistentes; o la elaboración de un programa específico para los Veranos de la Villa. Todo pagado por los madrileños.

2. ¡Peligro, que viene el Papa!/ La Iglesia una organización criminal
Enumerar los crímenes de la Iglesia Católica desde la Edad Media hasta la actualidad daría como mínimo para miles de páginas. De hecho, para quien tenga un mínimo interés en   conocer   los   crímenes   perpetrados   o   amparados   por   la   Iglesia   recomendamos   a Karlheinz   Deschner,   un   autor   que   ha   publicado   obras   como  Historia   criminal   del Cristianismo o El anticatecismo: doscientas razones en contra de la Iglesia y a favor del Mundo.

3. ¡Peligro, que viene el Papa!/ La Iglesia Católica y la religión contra el hombre
Que la idea de religión está estrechamente ligada a la superstición es evidente, pero obviamente siglos de oscurantismo hacen que la idea de Dios pese sobre casi toda la humanidad como una carga de la cual resulta casi imposible desprenderse por completo.

No es extraño encontrar en todas las religiones algunas virtudes comunes ensalzadas como deseables o incluso imprescindibles:
–La   sumisión   y   el   conformismo   suelen   ser   virtudes   muy   bien   consideradas   por   las distintas doctrinas religiosas del mundo. Así nos lo recuerda Napoleón Bonaparte que señala que «La religión es un excelente material para mantener quieta a la gente normal».
–La fe y la devoción. Como la fe entra en constante conflicto con la razón, no es extraño que la religión considere como una virtud una cierta forma de irracionalismo (aunque esto, evidentemente, nunca se hará de forma explícita). En este sentido, se construye una verdad absoluta e inamovible que es el dogma iluminado por el cual se ataca todo lo que pueda cuestionarlo. Debido a que la fe supone un sometimiento de la experiencia, de la razón,   del   conocimiento…   se   puede   llegar   a   justificar   cualquier   acción   como   así   lo demuestra la historia de la humanidad. Dice Julian Huxley: «Recuerdo la historia del filósofo y el teólogo. Ambos se enzarzaron en una disputa y el teólogo recurrió a la viejafrase de que un filósofo es como un ciego en una habitación a oscuras, buscando un gato negro   que   no   está   allí.   “Puede   ser  –dijo   el   filósofo–,   pero   un   teólogo   lo   hubiera encontrado”».

Además no queremos olvidar algo apuntado anteriormente: el principio religioso es la máxima expresión del principio de autoridad. Es el mayor de todos porque la idea de dios enajena al hombre pues aquél se erige en principio y fin de todas las cosas, convirtiendo al ser humano en poco más que un títere. La idea de dios supone el mayor de todos los sometimientos del ser humano en cuanto ser individual que busca el logro de su absoluto autogobierno y el control de todos los aspectos de su vida en sus vertientes individual y colectiva:

La religión dejará de ser necesaria cuando el hombre sea lo suficientemente inteligente como para gobernarse a sí mismo.
Francisco Ferrer Guardia

1 comentario:

  1. Es muy interesante este material y muy completo muchas gracias y sigan publicando.

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